La fermentación transforma, mediante microorganismos, azúcares y otros compuestos del material vegetal en ácidos orgánicos y otros metabolitos. La infusión, la decocción y la maceración extraen compuestos solubles, y lo que sale cambia según la temperatura, el tiempo y el solvente (agua o un medio ácido como el vinagre).
Por eso Yolia no trata un módulo como un nombre de ingrediente: lo trata como un proceso con condiciones que se calculan y se verifican.